La historia de Nappo Real Estate: de una oficina improvisada a un grupo que marca el ritmo de Mallorca
La historia de Nappo Real Estate no empieza con oficinas, cifras ni flotas. Empieza mucho antes, cuando una familia de Nápoles, dedicada toda la vida a la restauración, decidió mudarse a Mallorca persiguiendo estabilidad y nuevas oportunidades.
Durante un tiempo la isla les dio lo que necesitaban: trabajo, rutina, un camino claro.
Hasta que llegó aquello que nadie esperaba.
Cuando el mundo se detuvo
Con la llegada del COVID-19, la restauración fue uno de los sectores más golpeados. Lo que había sido siempre su base se vino abajo de un día para otro.
Frente a esa situación, la familia tuvo que tomar una decisión:
reinventarse o quedarse quietos.
El salto de Ciro y la apuesta de Alessandro
En ese momento, Ciro dio un paso que cambiaría para siempre el rumbo de la familia.
Se lanzó al mundo inmobiliario junto a un amigo, empezando como realtor, sin experiencia pero con una enorme necesidad de generar ingresos reales.
A Ciro las cosas, sorprendentemente, comenzaron a irle bien. No por suerte, sino porque tenía aquello que no se enseña: disciplina, cercanía, empatía y hambre.
Su padre, Alessandro, lo vio. Y donde otros veían incertidumbre, él vio futuro.
Tomó una de las decisiones más valientes de su vida:
apostó todo lo que tenían para crear su propia inmobiliaria familiar.
Así nació Nappo Real Estate.
Los inicios: siete personas, una oficina y dos años de pura calle
El proyecto arrancó con:
- 7 personas en total
- Solo 4 agentes
- Una única oficina
- 0 glamour, 0 estabilidad, 100% trabajo real
Los primeros dos años fueron de esfuerzo continuo: visitas, formación constante, rechazos, primeros cierres, aprendizajes diarios.
Era una empresa pequeña, pero con un objetivo grande: demostrar que podían construir algo propio.
El salto estructural: nacen las cinco ramas de NAPO
A medida que el equipo crecía y los resultados acompañaban, la empresa dejó de ser “solo una inmobiliaria” para convertirse en un grupo especializado con cinco ramas clave:
1. Real Estate
El corazón operativo: compraventa, alquileres y expansión territorial.
2. Rooms
El modelo de rentabilidad por habitaciones que revolucionó el mercado local.
3. Renovation
La división encargada de reformas y obras, con su propia flota de furgonetas y equipos en marcha.
4. Investments
Proyectos de inversión, patrimonios, reposicionamientos y operaciones para inversores.
5. Finance
Asesoramiento financiero e hipotecas, convirtiéndose en un soporte sólido para clientes y agentes.
De repente, Nappo ya no era un negocio de supervivencia.
Era una estructura, un método y una visión.
La expansión acelerada: cinco oficinas en apenas dos años
Una de las transformaciones más sorprendentes fue la expansión territorial.
En solo dos años, Nappo pasó de una única oficina a cinco sedes:
- Foners
- Cala Mayor
- Marratxí
- Avenidas
- Madrid
Cada una con su propio gerente, su propio equipo y su propia forma de trabajar dentro del ADN Nappo.
Y no acaba ahí:
👉 La oficina de Santa Ponça ya está en obra, preparándose para abrir sus puertas y seguir expandiendo la marca por la isla.
De siete personas a una familia de cuarenta
El equipo también creció a una velocidad inesperada.
Hoy, entre agentes, gerentes, administrativos, marketing y reformas, Nappo cuenta con alrededor de 40 profesionales, cada uno aportando una pieza clave al grupo.
Lo que empezó como una familia literal, hoy es una familia empresarial.
Las cifras que muestran el crecimiento
En el último año, Nappo Real Estate movió 50 millones de euros en ventas.
Este año, la cifra ya se acerca a los 70 millones, consolidando su posición como una de las inmobiliarias más relevantes de Mallorca.
La flota que simboliza el ritmo Nappo
El crecimiento también se ve en la calle:
- Furgonetas de Renovation moviéndose entre obras
- Coches de gerencia operando entre oficinas
- Y la flota de la familia Nappo, símbolo del avance constante
Hoy, ver un coche de Nappo circulando por Mallorca ya es parte del paisaje.
Más que una empresa: un camino construido paso a paso
Si uno rebobina toda esta historia, lo que aparece es muy simple:
- Una familia de Nápoles llega a Mallorca.
- La restauración se cae por el COVID.
- Ciro da un paso adelante.
- Alessandro apuesta todo.
- Siete personas empiezan la aventura.
- Dos años de trabajo abren camino.
- Nacen cinco ramas.
- Se inauguran cinco oficinas.
- El equipo se multiplica.
- Las cifras explotan.
- Y Santa Ponça ya está en camino.
Eso es Nappo Real Estate:
una empresa que no nació para impresionar, sino para salvar, reinventar y construir futuro.
Donde hay Nappo, hay casa.